Acariciar la fama es una satisfacción que tiene sus precios y en el caso de la familia Kardashian, su sobreexposición en los medios y en las redes sociales les pasa factura todos los días. Los escándalos de esta familia se muestran al mundo en mayúsculas sostenidas y subrayados, es por eso que muchos saben de qué pie cojean estas hermanas.
Kim Kardashian tiene un repertorio personal de escándalos que ninguna de sus hermanas ha logrado igualar. Comenzando por el video pornográfico que la catapultó a la fama y terminando con el sonado robo en París, cuando la empresaria fue despojada de millones de dólares en joyas, gracias a su exhibición en las redes.
Lamar Odom y Khloé Kardashian vivieron un lindo romance, pero seguirle el paso a las hijas de Kris Jenner no es cosa sencilla, en especial porque sus vidas son una vitrina pública y no todo el mundo tiene la fortaleza emocional de soportar esta exposición. Con la demanda de divorcio introducida, Odom fue encontrado en un motel de Las Vegas con una sobredosis que casi le cuesta la vida y que salpicó la imagen de su ex esposa, además del noviazgo que tenía en aquel entonces con otra estrella de la NBA.
Kourtney Kardashian es la más discreta de las hijas de Kris Jenner, pero su pareja, el británico Scott Disick, se encarga de generar todas las noticias que ella no protagoniza. El inglés es conocido por sus excesos con la droga y el alcohol, sus múltiples terapias de rehabilitación fallidas y sus infidelidades.
Kylie Jenner no solo tiene récord de seguidores en Instagram, también tiene un récord de intervenciones quirúrgicas a su corta edad. La menor de las Kardashian fue noticia cuando se supo todas las veces que había pasado por el quirófano sin siquiera tener la mayoría de edad. A esto hay que sumar su polémica relación con Tyga, el padre del hijo de la actual pareja de su hermano, Rob Kardashian.
Kendall Jenner había sorteado con elegancia los escándalos de la familia. La joven modelo tenía un repertorio de éxitos intachables en el mundo de la moda, hasta que confió en Pepsi y no pudo escapar de la hecatombe. En la cima de su carrera como maniquí profesional, la joven fue víctima de los ataques del público, que sancionó la más reciente campaña publicitaria de la marca de bebidas internacional, spot ya retirado del mercado.




