Robar a las Kardashian Jenner se ha convertido en una moda desde finales del año pasado hasta ahora. No es de extrañar que esta familia sea foco de los amigos de lo ajeno, tomando en cuenta cómo difunden sus riquezas en las redes sociales.
Kim Kardashian fue víctima de un robo a finales del 2016. La empresaria fue a la capital francesa para estar presente en la Semana de la Moda de París, sin imaginar que tras ser amordazada y atada en su residencia de lujo, terminaría con 10 millones de dólares menos en joyas. Un duro golpe para su bolsillo.
Kendall Jenner también perdió algunas de sus valiosas pertenencias. La top model ofreció una fiesta en su residencia, y aunque sonó la alarma de seguridad, ella la ignoró y siguió disfrutando. Cuando se quedó sola en casa, notó que habían desaparecido unas joyas, valoradas en unos 200 mil dólares. Aunque no pasó el susto de su vida, como Kim, le debe haber indignado ser robada en su propia casa.
Al parecer una de las hermanas menores de las Kardashians es víctima de una ola de robos que vienen sucediendo en el sector El gran Los Ángeles desde finales del año pasado, cuando a la cantante canadiense Alanis Morissette le quitaron dos millones de dólares en artículos de valor.
Nicki Minaj también entra en la lista de los ladrones que andan merodeando por Los Ángeles. A la rapera también le robaron sus joyas, aunque ninguna de estas celebridades ha tenido un infortunado encuentro con los malhechores.
Ni el baloncesto se salva. Las estrellas de la NBA Derek Fisher y Nick Young perdieron cerca de medio millón de dólares por robos en sus respectivas residencias. La policía de Los Ángeles cree que se trata de varios ladrones, en lugar de una banda de criminales.
¿Cuál podrá ser la próxima Kardashian Jenner en ser víctima del hampa? Aunque la familia doblegó su seguridad luego del incidente en París, y se han alejado considerablemente de las redes sociales, los hechos demuestran que no están a salvo.





