Todo había sido éxito para una de las menores del clan Kardashian. Con una sólida carrera como modelo internacional, y tratando de evadir las constantes polémicas que empañan el nombre de su familia en los tabloides, Kendall Jenner había escalado con fuerza en la industria de la moda, sin obstáculos en su camino; hasta ahora.
Kendall Jenner comenzó como modelo en el 2014. Por esa época se habló de que Kim Kardashian le había “comprado una carrera”, pero la joven, que se caracteriza por ser una de las más centradas de la mediática familia, no tardó en demostrar que podía escalar con méritos propios.
El año pasado Anna Wintour, la mujer más poderosa en el mundo de la moda, sucumbió a sus encantos como lo hizo Karl Lagerfeld, uno de los hombres más renombrados en esta industria. La joven fue la figura central de una edición especial de Vogue USA dedicada exclusivamente a su carrera.
Givenchy, Chanel y Estée Lauder son algunas de las marcas que han contado con la imagen de Kendall Jenner para algunas de sus campañas. La joven había respondido con encanto, solvencia y profesionalismo a cada uno de estos compromisos, ratificando su talento y ocasionando los celos de su hermana, Kylie Jenner.
Llegar a vestir las alas de Victoria’s Secret fue uno de los logros que alcanzó en el 2015, cuando ella y Gigi Hadid debutaron en el Fashion Show de la marca de lencería como los talentos jóvenes. Hay rumores de que Kendall exigió a Kim Kardashian no asistir al desfile, para evitar que los focos de las cámaras se desviaran de su atención; Kris y Caitlyn Jenner sí estuvieron entre el público.
Ahora, cuando Kendall Jenner esperaba pasar a formar parte de la lista de figuras que han protagonizado con rotundo éxito anuncios publicitarios de Pepsi, como Michael Jackson, Bob Dylan, Beyoncé o Britney Spears, un revés le juega una mala pasada arrastrando a la maniquí a una crisis reputacional junto con la marca.
El anuncio en el que Pepsi pensaba subirse en la ola comunicacional de la lucha contra el racismo en los Estados Unidos, fue retirado de las redes sociales el miércoles tras el diluvio de duras críticas, en las que la hermana de Kim Kardashian fue tildada de sosa y frívola. Algunas fuentes cercanas aseguran que “está destrozada”, pero la familia Kardashian tiene fama de sanar muy pronto.





