En su discurso, la intérprete de grandes éxitos de los años noventa como Una proposición indecente o Striptease, no revela qué adicción padeció, pero señala que dos personas que apenas conocía la ayudaron y le ofrecieron una oportunidad: “Me dieron la oportunidad de redirigir el curso de mi vida antes de que lo destruyera todo. Claramente, veían algo más en mí de lo que yo veía por mí misma. Y estoy muy agradecida. Sin su fe en mí, no estaría aquí hoy”.
“La vida no es una línea recta y creo que todos aquí han tenido que lidiar con no sentirse lo suficientemente bien en algún punto de sus exitencias”, siguió Moore. “En un momento de gran dificultad, contacté con una sabia maestra, le hablé de mis miedos a no ser lo suficientemente buena y me dijo: ‘Puede que nunca seas lo suficientemente buena, pero puedes saber el valor de lo que vales. Deja de medirte’. Así que hoy dejo de medirme y os agradezco este precioso reconocimiento y la oportunidad de conocer el nivel de mi valor”.
La actriz también aprovechó para destacar la labor solidaria que